CIRANDA DE EDUCADORES 14 y 15 de mayo 2021 TRAYECTORIA de JORGE VISCA VIDA y OBRA

Raquel Kielmanowicz e Florencia Visca

Buenas tardes a todas y todos los presentes.

En primera instancia deseamos a agradecer al Equipo de Sintese la invitación que nos han hecho para acompañar y participar en esta Ciranda.

Es un placer para nosotras como cuidadoras de la obra de Jorge Visca y editoras en la lengua española estar presentes hoy con el propósito de compartir con Uds una breve reseña de la Trayectoria, vida y obra, de uno los referentes en el Campo de la Psicopedagogia.

Deseamos agradecer la presencia a muchas personas que hoy están haciendo parte de este encuentro, tanto de la Argentina como así también de Brasil, personas quienes han sido colegas y colaboradoras muy próximas a Jorge Visca.

Entendemos que  Visca no ha dejo un modelo cerrado, por el contrario su interés siempre radicó en de la Convergencia.  Es así, que a casi 21 años de su partida, somos testigos de que sus postulaciones (ideas), hoy continúan vigentes y que  la Epistemología Convergente ha continuado desarollandose y enriqueciendose con los nuevos aportes de los profesionales del que-hacer Psicopedagógico que continúan investigando y reflexionando a partir de este enfoque.

Hoy, 14 de mayo,  Jorge Visca hubiera cumplido 86 años.

Argentino, nació en Baradero una pequeña ciudad distante 150 Km de la ciudad de Buenos Aires.

Cuando terminó el bachillerato se fue a Bs. As a estudiar Abogacía, porque pensaba que era una forma de ayudar a la gente, pero pronto se dio cuenta que ese no era su camino.  Decidió darse un tiempo para reflexionar sobre qué quería estudiar y ejercer. Fue entonces que alguien le sugirió que hiciera los dos años del Magisterio para ser maestro.

Mientras cursaba el Magisterio, también cursó diferentes seminarios sobre “enseñanza primaria en medios difíciles” lo cual le permitió trabajar con niños desertores escolares en readapatación y también en la UBA como maestro de jóvenes con características similares.

A través de su experiencia como maestro, observó que había algunos niños que tenían dificultades para aprender y empezó a interesarse por el tema. Cabe mencionar que ya los relatos de su madre -que había sido maestra- referidos a la educación y más precisamente al aprendizaje, habían despertado en él desde muy joven la curiosidad de saber porqué algunos chicos no aprendían.

En 1960 ingresó a la carrera de Ciencias de la Educación de la Universidad de Bs. As.

El contacto con profesores como José Bleger le ayudaron muchísimo a comprender la conducta humana y a encontrar respuesta a sus inquietudes.

Fue a través de Bleger, que conoció la Escuela de Psicología Social de Pichon Riviere, donde éste era profesor.  Y en 1966 ingresó a dicha escuela, donde siguió ampliando su mirada y comprender al ser humano como un todo bio-psico-social.

Los aportes del Psicoanálisis lo incentivaron a buscar herramientas que pudieran aplicarse para actuar sobre las dificultades de aprendizaje que había percibido en el alumnado.

Es así como comenzó su trayectoria como Psicopedagogo  con esta visión totalizadora.

Con las contribuciones del Psicoanálisis, de la Epistemología genetica de Piaget y la Psicología Social de Pichon Riviere, fue construyendo lo que denominó la “Epistemología Convergente”, un modelo descriptivo y explicativo del proceso de aprendizaje individual, grupal, institucional y comunitario.

Algunos Psicopedagogos se interesaron en sus postulaciones y entonces comenzó a formar grupos de estudio de Psicopedagogos.  Lo cual, a su vez, lo nutrieron con su experiencia y le proporcionaron elementos para enriquecer el quehacer psicopedagógico.

Uno de los importantes aportes de Visca fue el de poder diferenciar el quehacer del Psicopedagogo de otros quehaceres “psi” como la del Psicólogo, campos que hasta entonces no estaban delimitados.

Visca siempre tuvo en cuenta con gran claridad que el vector del APRENDIZAJE era el que corresponde al campo psicopedagógico.

Cuando conocí a Visca a fines del 67 (cuenta Raquel Kielmanowicz), seguía habiendo bastante desorientación sobre el quehacer del psicopedagogo y lo encontré en una crisis donde pensaba seguir la carrera de Psicología.  Le aconsejé no abandonar su visión tan abarcativa de la Psicopedagogía y que lo que tenía que hacer era profundizar en su postulación de la EPISTEMOLOGIA CONVERGENTE y le ofrecí como Psicoanalista, contribuir con el aporte del psicoanálisis.

En el 1969, interesado en el reconocimiento de la labor de los Psicopegagos, fundó junto a Carmen Varese la “Asociación de graduados en Ciencias de la Educación”. En ese entonces no había  carrera de Psicopedagogía en la UBA, recién este año 2021 se fundó la carrera de Psicopedagogia en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.

A principios de la década del 70, fue invitado a dar clases en el interior del país.

El intenso trabajo con los grupos de estudio, dio lugar a la formación de un equipo con el cual inauguró en 1977 el CEP “CENTRO DE ESTUDIOS PSICOPEDAGÓGICOS”.

A este primer CEP, fundado en Bs.As., le siguió otro en el interior del país, el CEP de Misiones,

La Dra. Raquel Soifer -psicoanalista argentina- fue quien le habló a la Dra. Amalia Vasconcellos -de Brasil- sobre el Prof. Jorge Visca y cómo con los aportes de su trabajo era posible develar las diferentes dificultades en el aprendizaje.  Es así que en año1978 Visca llegó a Brasil para dar clases, invitado por Relindes Fucks, que dirigía la Escuela Movimiento en Río de Janeiro.

Seguidamente, en 1979 fue convocado por la Vice-Reito-ría Académica de la Pontificia Universidad Católica de Rio de Janeiro para dictar el “Curso de Teoría y Técnica Psicopedagógica” .

También fue invitado a numerosas Universidades de Brasil.

Desde aquel momento comenzó la fructífera relación con la comunidad Brasilera y hasta su fallecimiento, en el año 2000, viajó ininterrumpidamente a distintas ciudades, invitado a dictar conferencias y cursos de formación basados en el modelo de la Epistemología Convergente.

En 1982 se fundó el primer Centro de Estudios Psicopedagógicos en Río de Janeiro, el CEPRJ, dirigido por María Aparecida Mamedes Neves y María Luisa Texeira. Luego le siguieron los CEP de San Pablo, Campinas, Curitiba Salvador-BH, Recife, Londrina. No alcanzando a fundar el CEP en Portugal en el año 2000, porque lo sorprendió la muerte.

Jorge Visca ha sido una persona que se caracterizó por una actitud permanentemente operativa: tanto en los espacios de trabajo, como así también en las diversas situaciones de la vida.

Sus libros son el producto de su experiencia como psicopedagogo en los diferentes servicios en los cuales se desenvolvió, como así también de las clases teóricas, el trabajo en los grupos operativos y el resultado del intercambio de ideas con los colegas -Profesores y alumnos- lo que le permitió ir dando forma a los aspectos básicos y validando sus ideas.

En sus obras describe el proceso diagnóstico y propone los tratamientos a los que llama proceso corrector, dando así un  encuadre de trabajo que organiza y da sentido para la práctica psicopedagógica.

Tras su fallecimiento, decidimos continuar con la difusión del legado que dejaba. Inevitablemente, pasados los primeros años, comprendimos la importancia de realizar las traducciones de sus libros al portugués. Fue así      , que en el 2007, conocimos por intermedio de Laura Monte Serrat Barbosa a Pulso Editorial; responsables de las publicaciones traducidas al portugués desde aquel momento en adelante.

Para nosotras, como cuidadoras de su obra, era esencial que las ideas de Visca fueran traducidas con fidelidad. Al pensar en quienes realizarían esa delicada tarea, convocamos a sus colegas, personas que tuvieron la posibilidad de intercambiar ideas y co-pensar junto a Visca. Personas que conocían los términos técnicos, conocían el modelo que propone la Epistemología Convergente, su esquema conceptual,  conocían el contenido.

Tenemos el placer de que a 20 de años de su partida, hoy toda la obra de un gran maestro y psicopedagogo se encuentra traducida y publicada en portugués por PULSO Editorial quienes han hecho junto con las responsables de las traducciones una labor impecable.

Para dar cierre a nuestra participación en este Ciranda, queremos compartir dos citas de Jorge Visca, que ilustran el espíritu de su labor como Psicopedagogo:

“Enseñando aprendo” como aprenden los otros y que los distintos modos de aprender de los otros enriquecen mi estilo personal de aprender… se puede aprender para acumular información, relaciones, etc; o para modificar profundamente a través del aprender”.

“…todos los modelos incluido el mío solo son un intento de aproximación a la realidad que en definitiva siempre es inalcanzable”….

Extendemos a todos Uds la invitación para que pueden asistir a una clase audiovisual subtitulada al portugúes con el Prof. Jorge Visca a través de nuestro sitio web www.cepjorgevisca.com.ar

Raquel Kilemanowicz  y Florencia Visca

Mayo 2021

Sobre sus publicaciones:

En 1985 publicó su primer libro  “Clínica Psicopedagógica. Epistemología Convergente”.

Traducido al portugués por Laura Monte Serrat Barbosa – Pulso Editorial.

Esta obra constituye los aspectos teóricos-técnicos de la corriente de pensamiento que desarrollo, aspectos fundamentales que hacen a la compresión de la clínica psicopedagógica tanto en su instancia diagnóstica como del tratamiento propiamente dicho.

“Mosaico Psicopedagógico textos y reflexiones”

Traducido al portugués por Laura Monte Serrat Barbosa – Pulso Editorial.

Esta publicación es la compilación de artículos y conferencias originalmente publicados por Visca en otros 3 libros.

Este proyecto es el resultado del trabajo en conjunto de Raquel Kielmanowicz y Laura Monte Serrat Barbosa quienes   organizaron el orden de los escritos, para esta publicacion, de manera tal que permitiesen comprender como Visca fue construyendo y desenvolviendo su pensamiento.

“El Esquema Evolutivo del Aprendizaje” . Con la Colaboración de FLORENCIA VISCA.

Traducido al portugués por  Silvana Bartilotti – Pulso Editorial.Traducida

En este texto el autor desarrolla la construcción del proceso de aprendizaje a partir del modelo de la  Epistemologia Convergente, se aboca a construir un paradigma de la evolución del aprendizaje, en el que plantea como el aprendizaje influye en el desarrollo, siendo que el ser-humano aprende ininterrumpidamente desde su nacimiento en adelante.

O Diagnóstico Operatorio na Práctica Psicopedagógica” – Parte I 

y “O Diagnóstico Operatorio na Práctica Psicopedagógica” Pre-adolescentes, Adolescentes y Adultos”. Co- Autora Silvia Schumacher  – Parte II

Ambos traducido al portugués por  Simone Carlberg – Pulso Editorial.

Enseñando e intercambiando con sus colegas comprobó las dificultades que presentaba la aplicación de las pruebas, lo que lo motivo a realizar esta publicación en la cual busca develar dos cuestiones: las estrategias del entrevistador y las conductas del entrevistado en función del aprendizaje. Describe en los protocolos diversas formas para resolver los problemas planteados en la toma del Diagnóstico Operatorio. Propone ejercicios para evaluar el desarrollo cognitivo. Destaca la actitud que debe tener el psicopedagogo y explica su función  como legítimo mediador.

“Técnicas Proyectivas Psicopedagógicas y Las Pautas Gráficas para su Interpretación”. Compilado por Susana Rozenmacher

Traducido al portugués por  Jacqueline Glaser.  Visca&Visca Editores.

Esta obra representa el esfuerzo de instrumentar pruebas específicas para el campo de la Psicopedagogía.

Las pruebas aquí expuestas tienen como objetivo general, investigar la red de vínculos que un sujeto puede establecer en tres grandes dominios: el vínculo en el ámbito escolar, el vínculo en relación al espacio familiar físico y humano, y el vínculo consigo mismo.  

Mientras que la presentación de  Pautas Gráficas tienen como propósito servir para mostrar los análisis y  criterios interpretativos en los ejemplos gráficos que muestran las proyecciones de los vínculos de  aprendizaje que se pueden realizar en los diferentes dominios.

“Introducción a los Juegos Lógicos en el Tratamiento Psicopedagógico”  con la Colaboración de TULI VISCA.

Traducido al portugués por  Sonia Kuster . Pulso Editorial.

Partiendo de que  las operaciones exigidas en los juegos no son distintas a las requeridas en la vida cotidiana y consecuentemente de las que se estimulan en los tratamientos psicopedagógicos, el autor considera que los juegos son tan útiles para el desarrollo como para la recuperación, con el agregado de su atractivo lúdico. pone en valor los juegos lógicos como materiales esenciales en los tratamientos psicopedagógicos, a través de los cuales intervienen y trabajan los aspectos del desarrollo que (suporta) sostiene el modelo  de la Epistemología Convergente.

Uma reflexão sobre a escola que está por vir

Laura Monte Serrat Barbosa

Qual Escola Ocupará o Lugar Daquela que Estava Aqui? Esse foi o tema provocador que a ABPp Seção Piauí lançou para a abertura das atividades de 2021, após ter lido um artigo que escrevi, no Blog da Síntese – Centro de Estudos da Aprendizagem, e que tinha como título: Cadê a Escola que Estava Aqui?

Essa provocação fez-me pensar muito e levou-me a tramar tudo que já estudei, o que já vivenciei, o que já observei, o que vivo hoje, como psicopedagoga e educadora, os diálogos com pais, profissionais da escola, alunos, os estudos que venho fazendo sobre a Complexidade e a Transdisciplinaridade, as discussões profissionais da equipe da Síntese, da qual sou parte integrante, a fim de tentar tecer uma reflexão que vá além da que está posta, a respeito de como a escola ensinará durante a pandemia que acometeu o mundo em 2020, e também após esse período que, no início de 2021, ainda não se sabe quando será.  

A discussão atual parece ficar mais relacionada ao ensino remoto, ao presencial ou ainda ao ensino híbrido, à tecnologia, aos recursos que estão sendo criados para que as escolas possibilitem aprendizagens aos seus alunos.

Minha reflexão, no entanto, vai por outro caminho. Independente se a escola vai adotar uma forma de ensino virtual, presencial ou híbrido após o afastamento provocado pela pandemia, penso que se deveria aproveitar a parada, que impactou a vida de todos e também da escola, para realmente transformar os discursos em ação.

Ao pensar sobre a pergunta da ABPp Seção Piauí e sobre as Cirandas Virtuais de Educadores e de Pais, organizadas pela Síntese, nas quais se discutiu o tema Cadê a Escola que Estava Aqui?, levantei pontos a serem considerados por esta escola que ocupará o espaço daquela que estava aqui.

Dentre muitas possibilidades, destaquei sete grandes considerações a serem feitas por todos nós que pensamos e fazemos a escola no país.

Estes sete pontos dizem respeito à natureza, à sociedade e à cultura, à grupalidade, aos espaços, à aprendência, à transformação pelo conhecimento e à escola que está por vir.

Desta reflexão surgiram muitas perguntas que pedem novas elaborações e sínteses de todos os responsáveis pela formação humana.  

Sobre Co-pensar

Em nossos estudos sobre aprender em grupo e sobre coordenar grupos de aprendizagem, conhecemos um neologismo criado por Enrique Pichon-Rivière para denominar aquele que coordena um grupo operativo. Segundo ele, a função de um coordenador é pensar com o grupo; por isso, criou o termo co-pensor*: “[…] que designa o coordenador como aquele que pensa junto com o grupo, ao mesmo tempo que colige e integra os elementos do pensamento grupal”. Ou seja, em um grupo de aprendizagem, fundamentado na operatividade, pensar com o grupo traz ingredientes importantes para o desenvolvimento da autonomia e da autoria grupal.

Sendo assim, a tarefa de um co-pensor é a de cuidar da comunicação que circula no grupo, criando, mantendo e fomentando as interações verbais e não verbais. Visa, ainda, um desenvolvimento espiralado que faz coincidir a didática, a aprendizagem, a comunicação e a operatividade, permitindo uma comunicação ativa e criadora, retirando a figura do coordenador do centro da relação de aprender / ensinar.

A Síntese trabalha com grupos em distintas situações: grupos de aprendizagem para crianças e adolescentes, grupos de estudo, grupos de discussão de caso, grupos de pais e famílias, grupos de leitores, entre outros. Em todos, a ideia é de co-participação e de uma coordenação co-pensante para construir possibilidades de aprendizagens.

Neste ano de 2021, a Síntese criou o Grupo Co-pensar a Psicopedagogia, cujo objetivo principal é o de estudar casos atendidos, descritos em livros e artigos publicados, além de casos trazidos pelo próprio grupo, no âmbito institucional e no espaço da clínica. Além da discussão do caso, em si, a tarefa do grupo é ampliar e aprofundar conhecimentos; por isso, são indicados materiais que podem contribuir para o enriquecimento da aprendizagem do grupo e de cada um de seus integrantes. Textos, filmes, vídeos e tarefas de organização das aprendizagens vão sendo sugeridos ao longo do percurso de oito encontros.

Esse grupo está formado por seis especialistas em Psicopedagogia, com a coordenação de Laura Monte Serrat Barbosa. No exercício de discutir e co-pensar sobre casos de atendimento em Psicopedagogia, estamos descobrindo distintas formas de intervenção no âmbito clínico, com diferentes aportes teóricos, mas com características comuns, tais como: a valorização do saber do atendido e de sua família, a importância da sustentação teórica e a constante necessidade da ética no processo interventivo.  

Assim, a Síntese semeia e colhe conhecimento e saberes.

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* PICHON-RIVIÈRE, E. Processo grupal. 7. ed. São Paulo: Martins Fontes, 2005. p. 128.

Clube de LeituraS

Simone Carlberg

O Clube de LeituraS foi organizado com o intuito de oferecer um espaço virtual de ampliação de conhecimentos e articulação de saberes entre profissionais e estudantes da área de educação, da psicopedagogia e áreas afins que, em meio à pandemia, voltaram-se ao aprimoramento e aprofundamento de seus conhecimentos ou, até mesmo, ao preenchimento de seu tempo de isolamento social, por meio de uma atividade que permitiu a interação com outras pessoas, mantendo-se vínculos anteriores e/ou iniciando novos contatos.

As diferentes linguagens que justificam a palavra leituras no plural, referem-se aos diversos suportes onde a palavra escrita ou falada são encontradas e, ainda, suportes que contemplam imagens, sons, cores, movimento, mesmo que sem palavras e que fazem parte do complexo universo de comunicação e expressão de saberes e pseudo saberes com os quais nos deparamos cotidianamente.

A construção grupal implícita em um clube de leituras possibilita a apresentação e reflexão de diferentes perspectivas sobre o mesmo conteúdo que, evidentemente não se esgota, porém possibilita a articulação de fios condutores de energia que lubrificam o pensamento de cada integrante, oferecendo-lhe um lugar de predisposição para a compreensão da realidade complexa vivida.

O próprio recurso utilizado para a realização dos encontros do Clube, que ocorrem de maneira virtual, é mais uma das linguagens a ser vivida, experimentada, explorada, discutida…

O primeiro módulo oferecido, teve como ponto central a ética nas relações sociais – familiar e escolar em diferentes tempos geográficos e históricos. Os integrantes do Clube, por meio dos livros selecionados, foram convidados a passear pelas décadas de 50, 60 e a primeira do século XXI, pelas mãos de dois personagens: Nicolas em francês e Nicolau em português (de René Goscinny e Jean Jacques Sempé) e Tomás (Yve de La Taille), como também, relembrar a história da relação com as leituraS que cada integrante construiu ao longo de sua vida.

Da leitura de palavras impressas em papel, até a linguagem audiovisual, constituída pela linguagem verbal, visual e sonora do cinema em seus diferentes gêneros, com ênfase na animação, além de outras expressões artísticas como as charges, a música; as entrevistas, entre tantas outras possibilidades, foram contempladas, lembradas, observadas e articuladas dentro dos limites de tempo programado para os encontros do Clube de LeituraS.

O tema, para o segundo módulo do Clube de LeituraS está definido como linguagens destinadas às infâncias que também poderá ser articulado com a ética, tema do primeiro módulo, uma vez que toda a ação humana e seus resultados são permeados por princípios.

A literatura infantil, o cinema, os comerciais, os brinquedos e brincadeiras, os ambientes naturais e artificiais entre outros aspectos serão contemplados a partir do material, inicialmente selecionado pela coordenação e complementado pela participação dos integrantes do Clube com as curiosidades, demandas e perspectivas.

O segundo módulo do Clube de LeituraS terá início no dia 09 de março e totaliza seis encontros no decorrer dos meses de março (09, 23), abril (06, 20) e maio (04,18).

Para mais informações, envie uma mensagem para: 41 9 8419.8543.

Fica aqui o convite para você ser um dos integrantes do Clube de LeituraS!

CADÊ A ESCOLA QUE ESTAVA AQUI?

Equipe da Síntese

A Ciranda com mães e pais foi realizada no dia 21 de outubro de 2020 e teve a sua origem na primeira Ciranda de Educadores on-line, realizada em 02 de setembro com o mesmo tema.

As Cirandas promovidas pela equipe da Síntese, desde 1999, são organizadas com assuntos de interesse social tendo, primeiramente, uma apresentação que contempla a temática escolhida para oferecer ao grupo informações a serem debatidas e ampliadas no segundo momento.

No texto abaixo, apresentaremos a síntese do primeiro e segundo momentos, nomeados respectivamente, de disparador e de roda/rede de conversa.

DISPARADOR 

Sendo a aprendizagem nossa área de interesse e atuação profissional, vimo-nos motivadas a conversar com os educadores, num primeiro momento, e agora com mães e pais sobre a vivência que se apresentou a partir do início deste ano, quando os noticiários anunciaram o fechamento de cidades como medida para conter a epidemia que teve o seu início na longínqua China.

O que nos interessa em especial, é refletir com pais e mães sobre esta experiência inesperada e completamente nova que de lá de longe chegou até nós, a partir de março de 2020.

A forma encontrada e que atende as necessidades do momento, foi  enviar algumas perguntas, por e-mail e WhatsApp, organizadas no formato de um questionário. Assim, mães e pais puderam relatar suas vivências a partir do “desaparecimento da escola”, como vinha sendo experienciada, até fevereiro de 2020.

Participaram da nossa escuta, 46 mães e pais. A maioria, trabalha fora. Grande parte das crianças frequenta a escola de Educação Infantil e do Ensino Fundamental I. Tivemos, também, a oportunidade de ouvir,  apesar de que em menor número, a vivência de mães e pais com filhos no Ensino Fundamental II e no Ensino Médio. A maioria das famílias possue 2 filhos, mas ouvimos também a experiência de famílias com um e com três filhos.

Uma das perguntas formuladas foi: cadê a escola que estava aqui?

Como já imaginávamos, pais e mães atônitos trouxeram: …sumiu…desapareceu e num piscar de olhos se mudou para dentro da minha casa; num primeiro momento, eram só umas férias mais longas, depois um tempo maior do que o esperado e, finalmente, a urgência de se adaptar a criação de uma nova rotina, ao acúmulo de funções num mesmo espaço e, por vezes, num mesmo tempo.

Surgiu a necessidade de clarear e delimitar, para todos da família, o que passa a ser espaço público e espaço privado. Onde e como fica o professor, o aluno, o profissional, o pai, a mãe e o filho, sem contar o casal, a mulher e o homem. Tudo isso sem poder escapar do cansaço, da confusão, do medo, da ansiedade, da insegurança frente ao desconhecido.

Muitos viveram um momento de perplexidade e, aos poucos, foram e vão buscando novas maneiras de organizar a rotina, de construir formas de trabalhar e de atender as demais necessidades.

Muitos pais e mães, à duras penas, por que não existe outra forma, estão reaprendendo, reinventando-se e se permitindo enxergar ganhos também. Se existe um lado difícil e trabalhoso, deve existir um lado bom, um lado no qual o acolhimento pode ser vivenciado pela proximidade, pelo partilhar as tarefas, pela possibilidade de aprofundar o autoconhecimento e o conhecimento do outro, pela possibilidade de aprimorar a empatia, de se colocar no lugar do outro e de possibilitar a ampliação do grau de autonomia dos menores.

A seguir, com as respostas à segunda pergunta passamos a conhecer a experiência destes pais a respeito da escola on-line.

Este momento complicado impõem o afastamento social, o  # fique em casa.

Os eletrônicos que vinham se impondo e traziam grandes preocupações sobre a quantidade de tempo que estavam ocupando na vida dos adultos e, em especial, dos jovens e crianças, em detrimento das relações presenciais, das experiências ao ar livre, do fazer, do construir concretamente, de forma avassaladora, se apresenta como uma possibilidade viável da vida relacional, no trabalho, na escola, nas trocas com amigos e familiares. O mundo se transforma em realidade virtual.

Pais se veem à frente da necessidade de construir esta nova forma de relação – a virtual. Como suprir esta necessidade? Todos precisam ter os aparelhos eletrônicos para se relacionarem com o trabalho, com os estudos, com os familiares, com os amigos, para a aquisição de produtos em supermercado, farmácia, entre outros.

Pais e mães relataram que, num primeiro momento, foi muito difícil ensinar aos seus filhos esta nova maneira de entrar em contato com as pessoas. As crianças maiores, muitas vezes, assumiram uma postura de controle, saindo e entrado de suas aulas, sem avaliar a necessidade de estarem presentes; desligam as câmeras e as ligam ao seu bel prazer; outras não conseguem se fazer ouvir e não se sentem ouvidas, misturam o espaço privado com o público, se atrapalham para compreender e fazer o que era pedido pelo(a) professor(a), sentem-se tristes, sem entusiasmo.

Para as mães e pais, ouvidos na pesquisa,  é necessário reorganizar as regras, construir fronteiras claras entre o público e o privado, ensinando como estar vestido, como se comportar, como organizar o espaço da aula, o material a ser utilizado, o que é tarefa escolar para ser feita fora da aula on-line.  Como fazer para entregar as tarefas, as avaliações encaminhadas pela escola? Como organizar tempo para estar com os colegas, os amigos? Como resolver o acúmulo de tarefas dos pais e mães? E a possibilidade de um tempo ocioso demais para as  crianças e adolescentes?

As mães e pais de crianças menores, apesar de se preocuparem com muitos destes aspectos acima citados, se sentiam menos preocupados com as questões escolares, mas se mostraram preocupados com a necessidade das crianças conviverem com outras crianças, já que o contato on-line é mais difícil para elas e, muitas vezes, o que ficava destes contatos era desinteressante e superficial. Como viver a escola que socializa, que permite a experiência da vivência no coletivo?

Pais e mães relataram que os quintais, para os que moram em casa, foi um grande facilitador. Os que moram em apartamento viram a necessidade de encontrar espaços sem aglomeração para que as crianças pudessem correr, respirar ar fresco, entrar em contato com a natureza.

Outros, se mostraram muito preocupados com a quantidade de tempo que as crianças e adolescentes acabam permanecendo na Tv; tabletes e celulares. Alguns, estão preocupados com o tempo que seus filhos permanecem sozinhos.

Os pais e as mães escreveram também, sobre o que desejam para a escola do futuro, a escola pós pandemia.

Ao analisar estas respostas pudemos concluir que as expectativas de pais e mães não são diferentes das que sempre foram. Porém, o que é natural neste momento, um grande número de pais expressou a angústia, o medo e a insegurança que a situação impõe, aspectos que precisarão, sem dúvidas, serem levados em consideração no retorno às aulas presenciais.

A novidade foi a objetividade e a firmeza com que pais e mães reafirmaram muitas de suas convicções: que esperam a escola, ainda mais, como espaço de respeito aos professores, por aqueles que cuidam, de modo geral da escola, pelos alunos e pela vivência social importante que as crianças desenvolvem nesta convivência.

Pais e mães relatam que precisam rever o valor dado aos conteúdos, pois consideram que existem aprendizagens muito mais importantes para serem incrementadas como: a experiência de viver o coletivo; da escola ser um espaço de acolhimento e aprendizagem para a expressão de afetos, sentimentos e emoções; de busca para aprendizagens mais autênticas onde o construir e o fazer sejam incrementados; e que exista espaço para  as crianças sonharem.

Confirmam a importância do ensino presencial. Dizem que valorizar e dar condições de aprimoramento aos professores é muito importante. Percebem de forma mais efetiva a importância da troca entre as famílias e a escola.

Muitos estão preocupados com o aumento de alunos que deverá ocorrer nas escolas públicas e a necessidade de incrementar políticas públicas para salvaguardar a qualidade do ensino, a segurança de professores, alunos e demais pessoas envolvidas com o processo da escola.

Alguns falam da importância de espaços físicos mais apropriados e que a vivência nos espaços de natureza façam parte dos conteúdos curriculares.

Mães e pais avaliam a importância das aprendizagens ocorridas neste tempo de “escola em casa”, e acreditam que esta vivência precisa ser integrada à esta escola que se reinventa, reaprende e se transforma; em especial às aprendizagens  proporcionadas pela utilização muito frequente, dos aparelhos eletrônicos que precisa continuar se aprimorando e se adequando às necessidades que vão surgir.

Todas as preocupações e sugestões são legítimas, porém, é importante termos a consciência de que estamos reaprendendo, construindo formas de poder lidar com tudo o que temos vivido neste ano. Precisamos refletir e avaliar processos que já vinham acontecendo, analisar o que já sabemos e temos, que pode ser usado, adaptado ou transformado. Refletir sobre muitas coisas que as crianças também aprenderam como por exemplo: puderam se sentir mais responsáveis pela casa; puderam vivenciar novas formas de utilizar os eletrônicos; experimentaram, gradativamente, outras formas de se relacionar com a escola, seus integrantes e suas tarefas.

RODA/REDE DE CONVERSA

O convite foi para cirandarmos a partir do nosso lugar na família, como mãe, pai, como avó, avô, tia ou tio ou de qualquer outro lugar que nos aproxime de crianças e jovens em processo de escolarização.

A ciranda iniciou sua dança com uma avó que apresentou a sua preocupação com a escola do convívio, que não existiu neste tempo de afastamento. A neta de 13 para 14 anos não adolesceu. Não pode participar dos tititis que acontecem nos intervalos, na escola; não pode participar das festinhas, experimentar os namoricos e está lutando entre crescer e brincar com as bonecas. O neto com 16/17 anos entristeceu. Logo as mães falaram sobre filhos e filhas desta faixa etária para cima: a filha que está no 9º ano perdeu, também em termos relacionais, as vivências a respeito da formatura, as decisões a serem tomadas, as escolhas a serem realizadas; o filho universitário teve restrições em sua vida universitária, assim como todos os universitários que não mais puderam se encontrar nos bares próximos às Universidades; sem as práticas nos laboratórios, sem os encontros para estudos, e para o social. Estão represados, impedidos de viver a fase do movimento, da turbulência… O que houve com esta faixa etária?  Talvez esta seja uma preocupação somente dos adultos… Talvez, para eles, esteja confortável!

Logo um pai, de filhos de uma faixa etária menor, apresenta-se e relata que os filhos, entre nove e doze anos trazem outro tipo de preocupação, pois estão acomodados, não querem sair de casa. Encontram-se on-line, jogam on-line, gostam de brincar sozinhos e não aceitam propostas de sair, ir para à praça, caminhar… Uma das mães presentes, com seu filho de 12 anos, confirma o comportamento do filho, trazido por este pai. Acresce que, nas aulas on-line experimenta fechar as janelas, ficar em outro lugar, que não na aula e, na primeira oportunidade para sair não aceita, está sendo necessário impor a saída. Parece que se encontram numa posição confortável, sem vontade de falar, de estar na escola e até com os amigos. Um dado novo que aparece, com muita intensidade, neste caso, é o medo. E os cirandeiros se perguntam: será que sem querer a gente vem alimentando este medo? Gostaríamos que na volta à escola eles tivessem o mínimo de medo possível.  Em um outro relato aparece a criança desta faixa etária que, ao retomar caminhadas, sente falta de ar.

Chegou o momento de avós e mães falarem das crianças pequenas até mais ou menos 7 anos. Cada uma delas com diferentes necessidades: de encontrar amigas, de terem um celular ou qualquer outro recurso eletrônico para poderem se comunicar com os colegas; a necessidade de ter um lugar na casa para simbolizar a escola e as atividades que realizavam lá; de ajudar em casa, como uma atividade que dá mais sentido a este período; de manter atividades corporais como aulas de dança; saídas para a natureza, brincadeiras ao ar livre e manter rotinas para que o tempo fique marcado, ajuda a organização dos sentimentos.

As escolas que conseguiram manter seus horários, segundo estas avós e mães, contribuíram para o funcionamento da família. E o grupo que cirandava falou da importância do adulto em pegar esta tarefa para si visando a segurança dos pequenos. E formulou nova pergunta: quais as dificuldades e facilidades estas crianças encontraram dentro de suas casas? Quais foram os ganhos? E as perdas? 

As famílias ali representadas por mães, pais, avós se viram vivendo os momentos destacados no resultado da sondagem apresentado pela psicóloga Virgínia Alice Rodrigues de Oliveira: momentos de confusão, de cansaço, de uma primeira organização; de uma segunda organização até o momento atual que ainda é de muitas incertezas. Relatam que a família aprendeu a compartilhar depois de desentendimentos; aprendeu a flexibilizar a rotina; aprendeu a colocar limites, mesmo que isso não agradasse sempre; aprendeu a estar junto, a descobrir características de cada um, a se respeitar e a entender que o excesso de proteção pode impedir o desenvolvimento da autonomia e gerar os medos daquilo que está fora, que está sendo muito falado e que é invisível. Estar sempre em casa acabou alimentando a dependência e não a coragem, o desejo de enfrentar. Com isso podem aparecer problemas com o sono, com alimentação e com o uso desregulado dos eletrônicos. Neste momento discutiu-se a questão do uso dos eletrônicos que eram tão controlados para as crianças pequenas e que agora está sendo necessário rever. Alguém disse: vivemos um processo de alfabetização virtual. Para colocar limites e ao mesmo tempo permitir que se utilizem os instrumentos tecnológicos para poderem ter um convívio virtual.

A primeira Ciranda on-line com Mães e Pais se encerra com um assinalamento da psicóloga Vera Lúcia Germano Sicuro (coordenadora da roda/rede de conversa) para a necessidade de discriminação dos espaços público e privado que têm se misturado na maioria dos lares. Sugere a observação sobre como as famílias dividem seus espaços, suas tarefas, neste momento em que perdemos marcadores importantes de tempo: a hora de trabalhar, de descansar, de realizar os afazeres domésticos, de acompanhar os estudos dos filhos, entre outras atividades que se entrecruzam na dinâmica de cada lar.

O grupo avaliou a participação na Ciranda por meio de palavras que representaram a vivência de cada um no encontro: resiliência, acolhimento, interação, estratégia, experiências, oportunidade, apoio, aprendizado, reflexões, experiências compartilhadas, vivências, compartilhamento, positivo, de experiências, deliciosa partilha… Gostei muito! Muito especial. Foi bom para compartilhar: medos, angústias, experiências e, por que não? Alegrias.

A PRIMEIRA CIRANDA VIRTUAL

Equipe da Síntese

Desde 1999, a Síntese – Centro de Estudos da Aprendizagem vem desenvolvendo esta ação, a qual chamamos de Ciranda de Educadores e que tem como finalidade trazer temas do momento para, entre profissionais envolvidos com a Educação, fazer uma aproximação crítica, um desvelar de distintas posições, diferentes vivências, assim como, conhecer possibilidades de avanço.

Na Ciranda de Educadores de 02/09/2020, não foi diferente. Escolhemos discutir a escola:

Cadê a escola que estava aqui?

O tema foi escolhido pensando-se na mudança de formas de ensinar e aprender provocada pelo distanciamento físico causado pela presença do COVID-19 entre nós.

Assim, a Equipe da Síntese começou a se mobilizar e decidiu, que desta vez teríamos, como em algumas outras vezes, um disparador do tema realizado pelas cinco integrantes. Pensou-se na História; nas famílias que enfrentam dificuldades neste momento; em pais e mães que foram convidados a responder três perguntas a respeito da escola, hoje; nos professores e alunos que vivem uma revolução em suas vidas, no processo de ensinar e aprender; e no papel da natureza para a escola que foi e a escola que será.

E como fizemos isto? Elegemos palavras geradoras de reflexão sobre aprender, como uma chuva de ideias surgida num primeiro momento de organização, que refletisse o que a escola e as famílias estão vivendo hoje: vínculos, tarefa, ambiente virtual/digital/on-line; conteúdo, rotina, vida real, dissimular, copiar, imitar, observar, intimidade, público, privado, vírus, autonomia, saúde, pandemia, pós-pandemia, controle, medos, incertezas, linguagens, escolhas, decisão, indecisão, saudades.

Sínteses que abriram um campo de escolha enorme e que, a partir dos estudos de cada uma das integrantes da equipe, foi sendo aprofundado e novamente sintetizado para ser trazido à Ciranda de Educadores.

A HISTÓRIA (por Laura Monte Serrat Barbosa)

Cadê a escola que estava aqui? 
Sinto lhe dizer que nem sempre  
a escola esteve aqui… 
Educar era tarefa dos pais; posteriormente, 
com ajuda do pedagogo,
da nutriz e muito mais! 
Juntaram-se à sensibilidade do citarista; 
à agilidade do pedótriba; 
ao saber do gramático;
às leis da cidade – cidadania; 
à academia e ao liceu – democracia; 
às perguntas da maiêutica; 
à reflexão peripatética…  
Do ativo ao apático;
do exercitador da mente ao fazedor; 
do filósofo ao matemático; 
do aluno ao professor… 
Assim, foi se fazendo a escola! 
Cadê a escola que estava aqui? 
A escola da Prússia militar? 
A escola confessional da França? 
A escola da Arte, da estética? 
A escola dos escribas, a esperança? 
A escola das idades, das categorias? 
A escola da ética, da democracia? 
Cadê a escola que estava aqui?  
A escola instrucionista? 
A escola do experimento, da experiência?
A escola construtivista, da vivência?
A escola do conhecimento, da paciência?
A escola que não é prédio,
mas princípio, pesquisa e ciência; 
história, espaço, memória;
convergência e divergência? 
Cadê a escola brasileira de 1932? 
A escola de Noemy, Meirelles e Armanda Alberto; 
A escola daquela época e de depois;
a escola, dos pescadores, a céu aberto; 
a escola da literatura, dos encontros e das matemáticas; 
da teoria e das práticas; dos projetos autênticos; 
das comissões de alunos. A escola democrática? 
A escola para todos, para aquele que vier;
a escola concebida, gerida e que valoriza a mulher?  
A escola de Mariana Coelho,  
portuguesa/curitibana, jornalista, 
professora, escritora e feminista, 
que pretendeu uma educação mais humana 
igualitária, de fortalecimento  
das relações e do conhecimento? 
Cadê a escola que estava aqui?  
A escola da construção do saber,  
dos canais comunicativos; 
a escola da proficiência, 
a escola que dá voz e vez; 
a escola da coexistência! 
Cadê a escola que estava aqui? 

ENTRE (VISTAS) COM PAIS (por Virginia Alice C. R. F. de Oliveira)

Vamos entendendo cada vez mais que os processos da vida não se dão em uma linearidade. Que fazemos parte de uma grande rede, viva  e dinâmica. Fazemos parte de uma grande árvore, que precisa das raízes fincadas firmes no solo, de um tronco que permita o diálogo entre as raízes e a copa, uma  copa que se movimenta, expande seus galhos, diversifica suas direções buscando a harmonia e equilíbrio para que ela cresça saudável. São três partes que, em espaços diferentes e momentos diferentes oportunizam o seu crescimento. Fiquemos  atentos! Fazemos parte desta grande árvore cujo tronco se estende tanto para baixo no solo, como para cima na copa. Num  movimento  de vida que abre e fecha. Que foca e amplia, que pulsa. Todos erramos e acertamos, todos temos algo para contribuir.

Sou psicóloga e trabalho com aprendizagem, a aprendizagem na escola e, especialmente agora, a aprendizagem da vida, por isso, nesse momento, escolhi ir buscar o olhar dos pais sobre como estão vivenciando esse momento.

Fui até os pais enviando-lhes três perguntas:

primeira: Cadê a escola que estava aqui?

Segunda: Como vocês estão vivenciando este momento?

Terceira: Que aspectos acreditam ser importantes, levar em conta, para o futuro da escola?

Enviei estas perguntas para 25 pais e recebi 15 respostas.

Como as perguntas foram abertas, é interessante a diversidade de olhares recebidos. Alguns posicionamentos unânimes, outros peculiares que enriqueceram tudo aquilo que vinha sendo pensando.

Foi mais uma afirmação da importância da troca, da reflexão em grupo, da possibilidade de conhecer e compreender o que os outros estão pensando, como estão agindo.

Optamos em  trazer aqui o parecer dos pais, com respeito à primeira pergunta: Cadê escola que estava aqui?

Os resultados das demais ficarão para serem apresentados em uma outra ciranda.

Então, passo a apresentar as conclusões à respeito da primeira pergunta: Cadê a escola que estava aqui? respondida por pais que têm filhos que frequentam escola, com idade entre 2 e 14 anos.

A maioria dos pais sentiram a suspensão das aulas como um período de férias ampliadas. Depois começaram a pensar que o tempo de quarentena estava mais longo do que eles, a princípio, imaginavam. Em seguida, a tomada de consciência, os levou à encontrar a escola dentro de casa. Foram unânimes em afirmar que foi muito difícil o acúmulo de funções. Atender às necessidades das crianças e tudo o que precisava ser feito, não foi fácil. Viveram uma grande tormenta até construírem a adaptação que ainda está em processo.

Os pais que têm filhos em idade de educação infantil, se adaptaram com mais facilidade em ter as crianças em casa, em tempo integral. Para eles, a preocupação com questões acadêmicas está menor. As maiores dificuldades foram sentidas em função do acúmulo de tarefas, sendo essas: as do cotidiano, as das crianças, as da educação sistematizada (que estaria a cargo da escola) e as do trabalho remoto.

Mesmo os pais que não trabalhavam, falaram do cansaço para atender as necessidades das crianças que, antes da quarentena eram supridas pela escola. Foram buscar formas de tornar estas atividades realizáveis, somadas a  todo o restante.  Precisaram deixar de lado os projetos individuais e do casal. Perceberam a necessidade de estarem muito mais conectados às crianças.

Os pais de crianças maiores, viram a necessidade de se adaptarem às plataformas das vídeo-aulas, ensinarem seus filhos a se comportarem e a lidarem com ela. Precisaram estar mais perto para trabalhar as questões de autonomia, o compromisso e a responsabilidade delas para cumprir as tarefas, em especial, estarem mais próximos aos adolescentes que fecham as câmeras do computador e se desmotivam com frequência.

Uma mãe enfatizou a importância de poder assistir a uma aula com sua filha adolescente, pois a mãe, em sua idade escolar, não valorizou o estudo. Disse que gostou muito e, que assistindo a aula da filha, constatou a importância de motivá-la a continuar estudando, e quem sabe, até ela possa voltar aos bancos da escola.

Muitos pais se colocaram no lugar dos professores e imaginavam como para eles deveria estar sendo difícil descobrir formas para cumprir essas novas tarefas.

Disseram que esta experiência os aproximou mais da escola, dos professores e dos filhos. Alguns sentiram a necessidade de serem mais ouvidos, outros se sentiram acolhidos pela escola e estão mais próximos do processo de aprendizagem dos filhos.

Alguns trouxeram a preocupação com um possível aumento da desigualdade entre a educação nas escolas públicas e nas escolas privadas.

Acreditam que as atividades on-line vieram para ficar.

Foram unânimes em expressar o medo, a falta de referência, as incertezas e inseguranças geradas por esse momento.

Quase todos estavam muito preocupados em sedimentar os aspectos que não abrem mão para a escola de seus filhos.

Percebem a escola como um espaço de convívio, de exercício da cidadania, de troca entre: professores, outros adultos participantes da escola e os alunos.

Foram unânimes em afirmar que a falta do convívio, da experiência presencial foi a grande perda.

Acreditam que cada vez mais os conteúdos deveriam ser vistos como meios para viver a coletividade.

Desejam que seus filhos aprendam a usar a informação, a fazer críticas e direcioná-las para um fazer produtivo em prol de todos.

E, para finalizar, gostaria de concluir com duas perguntas: Como construir a integração entre todos esses aspectos que foram surgindo no decorrer desta vivência em relação à escola? Quais as ferramentas a serem usadas pela escola, para acolher e ser acolhida por estes pais que, com esta experiência oportunizada por ela, passam a se perceber, cada vez mais, como parte e agentes do processo educativo de seus filhos.

FAMÍLIAS E APRENDIZAGENS (por Vera Lucia Germano Sicuro)

Nestes tempos de pandemia tenho atendido, como terapeuta familiar, muitas famílias com filhos em fase escolar, de idades cronológicas diversas (da educação infantil à universidade) e que têm enfrentado as questões relativas à escolarização de maneiras muito distintas. Tenho encontrado pais que perceberam seus filhos muito mais motivados e autônomos do que poderiam imaginar para lidar com as aulas on-line e as tarefas propostas,  enquanto outros não sabem o que fazer para que os seus filhos assistam as aulas e cumpram o mínimo necessário… Alguns dizem que “entregaram os pontos”, outros tomam para si a responsabilidade dos filhos… Uns estão muito preocupados com o conteúdo programático, enquanto outros acreditam que os filhos terão a vida toda para recuperar este aspecto e, que agora precisam aproveitar este período de intensa convivência para ensinar/aprender outras coisas. 

Alguns pais estão com mais disponibilidade emocional e de tempo e outros, estão sobrecarregados com suas tarefas profissionais, de organização e manutenção doméstica. Têm aqueles que estão tranquilos com as suas escolhas e outros que estão enfrentando grande sofrimento. Enfim, eu passaria muito tempo descrevendo as várias formas como as famílias que acompanho, estão se organizando emocional e funcionalmente para enfrentar este período, por isso escolhi duas, que particularmente, chamaram minha atenção.

A primeira é composta por cinco elementos: pai, mãe e três filhos (uma menina de dez anos, outra de sete e, um menino de dois). Nesta família, os pais tomaram para si a tarefa de motivar ou convencer os filhos a assistirem as aulas on-line (diariamente, no período da manhã e da tarde) e realizarem todas as tarefas, que não são poucas, solicitadas pela escola.

Os pais também corrigem todas as tarefas escolares dos filhos para que eles “aprendam direito” os conteúdos. As crianças têm muito pouco tempo livre, o que os pais acham ótimo, pois, ambos têm muitas tarefas profissionais, de organização da casa, e ainda o caçula, que não está na escola, para atender.

Quando questionei sobre a convivência familiar: o lazer conjunto; as aprendizagens sobre as tarefas de organização e manutenção da casa e, sobre a cooperação das crianças neste processo; o aprender a lidar com o ócio ou redescobrir jogos e brinquedos esquecidos em algum canto da casa, estes pais me disseram não ter tempo a perder com isso, que a vida familiar virou “um inferno”. E, que se não forem os professores de seus filhos, estes perderão o ano letivo, o que seria um desastre para a vida futura. Apesar de acreditarem estar cumprindo com a expectativa da escola, estão muito angustiados, com um sentimento de impotência e incompetência porque não tem a metodologia adequada para motivar ou ensinar os filhos, nem para corrigir suas tarefas: ora dizem que tem erro e deixam as crianças, ora dizem de forma impaciente e irritada a resposta correta…

A outra família tem apenas uma filha de seis anos de idade que está aprendendo letra cursiva. Sua escola pede que os pais acompanhem para o acesso à plataforma para as aulas on-line e, às vezes, ajudem os filhos em algumas tarefas, sendo que muitas envolvem a família toda, num jogo, numa colagem, conversa ou na confecção de alguma receita culinária.

Nesta segunda família, o atendimento que faço é para o casal. A menina sabe e sempre respeita o horário de terapia dos pais. Mas, outro dia, ela entrou no escritório onde os pais ficam para o atendimento, se colocou na frente da tela do computador e me falou:

Oi! Minha mãe me disse que você faz um trabalho muito importante, que você ajuda eles a aprender muita coisa, para eles fazerem as coisas certas e a gente ser mais feliz. Então eu preciso que você me ajude, que ensine para minha mãe que quem está na escola sou eu, que as tarefas da escola são minhas, e que como eu estou aprendendo, eu posso errar.

Quando perguntei o que havia acontecido, ela contou que a professora tinha dado uma tarefa de dobradura meio difícil e ela pediu uma orientação à mãe, que não aguentou e fez a dobradura toda pela filha e ainda terminou dizendo: pronto! A menina terminou seu diálogo comigo, dizendo:

Eu sei que você vai conseguir me ajudar porque minha mãe escuta você. Obrigada!

Virou-se de costas, saiu da sala e fechou a porta….

Acredito que pensar e conversar sobre a postura destas duas famílias nas suas relações com a concepção, expectativa e comportamento em relação ao processo de aprendizagem de seus filhos nos renderá um rico cirandar.

PROFESSOR E ALUNO – PAR EDUCATIVO (por Simone Carlberg)

Por curiosidade, pesquisei o tema da Ciranda na Internet e encontrei o livro de Cesar Cardoso, com o mesmo título: Cadê a escola que estava aqui? Uma história narrada em prosa poética. Encontrei também uma professora, no Yotube lendo a história. Seu vídeo foi gravado no dia 10 de agosto deste ano. Fiquei imaginando o que motivou a gravação. Ela tem 29 inscritos no seu canal que, até o dia da Ciranda,  teve 40 visualizações.

Embora a história tenha sido publicada em 2017, podemos ler e interpretar a narrativa inicial para o momento de afastamento social. Citarei uma parte:

“Mas não é que hoje cedo,

Minha mãe me deu adeus,

Eu dobrei a mesma equina…

Mas a escola não apareceu?

Caramba, cadê a escola?

Sumiu! Evaporou!

Em vez dela só uma nuvem.

E agora? Pra onde eu vou?

(eu, que até desconfio,

nem sei mais onde estou.)

Quieto, fechei os olhos,

Fiquei sem nem me mexer.

Quem sabe, quando eu abrir,

a escola vai aparecer?

(E eu já sem ver mais nada,

torço pra isso acontecer.)

É um, é dois, é três!

Abro os olhos… puxa vida!

A minha escola, inteirinha, continuava sumida.”

Cesar Cardoso e Lucia Brandão (ilustradora)

2017 – Editora Gaivota

Para o convite da Ciranda selecionamos algumas palavras disparadoras para reflexões, como já foi dito e, todas elas podem ser pensadas em relação a um dos importantes pares do processo educativo – os professores e os alunos.

Compreendemos que o conjunto de professores (incluindo aqui Pedagogos e demais integrantes das equipes pedagógicas) bem como, o conjunto de alunos vivem (vivemos) um tempo intenso na condição de aprendizes. Algo tem sido comum: as aprendizagens sobre o ambiente educativo virtual e a perspectiva de mistura (ou não) entre o âmbito privado e o público.

Temos acompanhado resultados de pesquisas, como também, assistido a vídeos e lives que enfatizam diferentes momentos dos quase 6 meses de afastamento social. Se por um lado, a saudade do ambiente escolar, nos emociona, por outro nos preocupa a condição de excesso de atividades on-line, tanto para os professores quanto para as crianças e jovens.

Há pesquisas que apontam resultados de sobrecarga, cansaço e estresse nos professores, somada à preocupação com o retorno das aulas presenciais e suas consequências.

Juntos conjugamos diariamente o verbo aprender – eu aprendo, tu aprendes, nós aprendemos.

O propósito desta Ciranda é justamente dividirmos nossas aprendizagens, dificuldades, preocupações com a escola que estamos construindo em meio à nevoa de incertezas que paira sobre todos nós.

E A NATUREZA? (por Arlete Zagonel Serafini)

Pensando no nome desta primeira ciranda virtual, “Cadê a escola que estava aqui?”, quero falar um pouco da natureza, porque nós somos natureza. As pessoas estão sentindo falta da natureza; não sabem nem nomear a sensação de tranquilidade que é estar ao ar livre.

Na Inglaterra, médicos têm prescrito a natureza como “remédio” para a cura de alguns males, assim, muitas doenças podem ser evitadas. O brasileiro, Dr. Daniel Becker, já vinha falando de um diagnóstico de “déficit de natureza” para as crianças que o procuravam. A natureza é um lugar de bem estar e, também, de construção do conhecimento. 

Muitas escolas, neste momento de isolamento social, têm procurado analisar como são os seus espaços naturais e quais seriam as necessidades de fazerem, cada vez mais, parte de seus processos educativos. Estão idealizando transformações desses espaços, do ambiente educativo que até então vinham adotando, porque podem trazer novas formas de construção da aprendizagem. Já há muitos estudos sobre o reconhecimento da importância de estar ao ar livre para o desenvolvimento dos seus alunos, ou melhor, para os seus alunos “se envolverem” com o seu aprender.

O espaço acolhe e proporciona contato = com tato. Muitas vezes, as árvores são trabalhadas nos livros e, no entanto, elas estão ali fora para serem vistas, tocadas, analisadas… De forma autêntica, as pessoas vão aprendendo, se entregam por inteiro, como também, criam, brincam, investigam, refletem, riem, interagem, criam vínculos e respeito à diversidade, desenvolvem autonomia/ontonomia, pertencimento… Sendo assim, o espaço externo das escolas que estavam aqui, passam a ter um grande valor no aprender de seus alunos e uma riqueza para o planejamento dos professores. 

Inúmeras escolas já vinham alongando seus espaços internos para o externo, como uma extensão um do outro.  Elas fazem parte do ecossistema integrado das cidades que também são territórios do aprender, sendo que, qualquer espaço verde próximo da escola, já é um começo para a sua inserção, principalmente quando o espaço da escola não permite grande ampliação. Muitas escolas ficavam entre seus muros. Transpor esses muros e interagir com os espaços urbanos, só vem agregar.

Muitas cidades estão repensando seus espaços de convivência: ruas, praças, parques… porque são necessidades urgentes da sociedade, do ser humano. É a escola abraçando o espaço urbano. Isto vem ser um incentivo ao professor para, ao ar livre, no espaço da natureza, criar estratégias, processos de pesquisas, reflexões de forma autêntica e, assim, os alunos vão construindo suas aprendizagens.         

A escola que estava aqui, observa o que seus alunos desejam, o que fazem, como fazem, onde colocam suas atenções, concentrações… acreditando que o principal produto é o processo, porque é o processo que se leva para si.

A escola que estava aqui, vai caminhando, construindo o seu processo de mudança com diálogo entre: escola, alunos, familiares e sociedade, para “re-encantar” o futuro. 

Acredito que uma vida rica em natureza, vai transformar a sociedade.           

Neste momento de isolamento social, podemos levantar estas questões:

  • Como a escola, hoje, pode ajudar seus alunos a não perderem contato com a natureza?
  •  A refletirem sobre a importância dos cuidados com ela?
  • A pesquisarem sobre as ações necessárias para mantermos a qualidade de vida em nosso planeta?
  • Como relacionar o espaço natural ao espaço virtual objetivando os conhecimentos necessários neste momento histórico?
  • O que é preciso fazer para que ampliemos a compreensão de que somos natureza e de que fazemos parte de uma rede conectada, na qual o descuido com o ambiente é também o descuido conosco mesmos?

COM A PALAVRA OS “CIRANDEIROS”

Após a apresentação dos tópicos a coordenadora da discussão da Ciranda de Educadores apresentou a seguinte consigna para os educadores presentes de várias localidades do Brasil:

Vamos pensar que formamos uma grande roda e, que a partir do que foi dito e do que vocês pensaram e sentiram poderemos iniciar esta Ciranda para responder à pergunta que nos trouxe aqui: Cadê a escola que estava aqui? E quais as renovações e inovações caberão aqui, agora e futuramente?

A discussão iniciou, abordando-se as dificuldades e os desafios do momento. A sobrecarga e o tempo de exposição às telas. E alguém diz: A escola continua aqui… Enquanto não mudarmos as cabeças a escola continuará aqui. Por exemplo, as crianças, adolescentes e pais só se mobilizaram no momento em que se falou de avaliação, de notas… Então, as postagens começaram a ser feitas.

Sabe-se que a aprendizagem se faz diante das necessidades e talvez seja importante pensarmos do que necessitamos, neste momento, para que a motivação da aprendizagem não seja pautada pelo controle externo e sim pelo envolvimento, pelo desejo de construirmos a escola deste momento e daquele que está por vir.

Não é a presença do vírus e o uso da tecnologia que mudará a forma de pensar a aprendizagem. Emília Ferreiro falou em uma de suas palestras – “Mudar para não mudar” e parece que é isso que está acontecendo.

O que precisa ser colocado no lugar desta escola, certamente é um ensino híbrido que seja regido por projetos e que tenha uma forma de aprendizagem, também, no espaço virtual. Uma escola que aprenda a utilizar as metodologias ativas, que tenha um currículo flexível para atender às necessidades humanas. Propor um conteúdo mais vivenciado.

Enquanto não é possível a ida para o espaço da escola é preciso aprender o uso das plataformas e levar a escola para dentro das casas de forma mais dinâmica, menos estressante. Nós professores precisamos aprender a lidar com as possibilidades da tecnologia, não tínhamos este conhecimento e ainda temos muito a aprender. De nada adianta querer dar continuidade à forma de ensinar e aprender vivida anteriormente, aplicando-a ao espaço virtual. Não é momento de se preocupar com a quantidade de conteúdo e sim com o conhecimento do qual necessitamos neste momento.

Aprendemos muito neste tempo e uma das aprendizagens é a de que adultos dependem do conhecimento dos jovens, enquanto os jovens precisam do conhecimento do adulto, é uma relação saudável de dependência. É a interdependência, na qual, ensinar e aprender se dá nas relações assimétricas.

O trabalho remoto precisa acontecer com os alunos, os pais, enfim, com as famílias. Todos estamos aprendendo e um texto importante trabalhado em uma das escolas do interior do Paraná foi um texto sobre a paciência escrito pela Psicóloga Virgínia Alice de Oliveira, da Síntese – Centro de Estudos da Aprendizagem. A escola é responsável por transformar o desinteresse em interesse e a aula invertida, as metodologias ativas, a operatividade são agora ferramentas importantes para que aconteça a mudança. Transformar o ensino em virtual, tão somente, não garante a autoria e a participação ativa dos aprendizes.

A escola que buscamos não é ainda a escola que está aqui. Ela está em construção. Será este o momento de sobrevivência ou o momento de reconstrução? A visão sistêmica nos ensina que o desenvolvimento se dá com movimentos de focar e ampliar numa sequência, muitas vezes, quase que imperceptível, e isto não nos permite dizer primeiro isto, depois aquilo… As coisas vão acontecendo em uma série de conexões e sendo construídas ao mesmo tempo. Estamos todos no mesmo barco! Será? Ou estamos todos no mesmo mar, mas nem todos no mesmo barco. Cada barco lidará com as intempéries e com a maré mansa, à sua moda; e o compartilhamento destas rotas e formas de conduzir produzirão o futuro que ainda não conseguimos vislumbrar.

A vivência da Ciranda, certamente, possibilitará reflexões importantes!

A “presença permitiu cirandar, experenciar, criar vínculos no movimento gratificante das boas conversas,do afeto,da sensibilidade, da auto educação e do compartilhamento. Olhar, ressignificar, fazer reflexão, enfim, remar neste mar possibilita (re)pensar um recomeço,a mudança,a transformação, a reconstrução, a renovação, a reaprendizagem, as re… Depende de nós! Luz, paz e gratidão.

E assim a Ciranda de Educadores cirandou, pela primeira vez, virtualmente no dia 02 de setembro de 2020!

Converse com a gente!